VIH, hepatitis y enfermedades de transmisión sexual

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que, cada día, 1 millón de personas contraen una enfermedad de transmisión sexual (ITS). Además de la sintomatología misma de la infección, las ITS tienen secuelas graves, entre ellas la esterilidad o la transmisión de enfermedades al feto, además del estigma social y familiar que suponen.

Existen numerosos microorganismos capaces de provocar ITS pudiendo ser virus, bacterias y parásitos, de entre todos ellos, ocho en particular se relacionan con la mayor incidencia de enfermedades de transmisión sexual. De todas ellas cuatro se pueden curar en la actualidad, estas son: gonorrea, tricomoniasis, sífilis y clamidiasis. El resto, que se caracterizan por ser trasmisiones víricas, son las infecciones causadas por el virus del herpes simple genital, por el virus del papiloma humano, por el VIH y por el virus de la hepatitis B. Estas infecciones víricas no tienen cura actualmente pero si se puede mejorar su sintomatología o evitar algunas de sus graves consecuencias como es el cáncer de cérvix. 

La importancia de las ITS es tal, que se encuentra entre los cinco primeros problemas de salud por los que los adultos consultan en los servicios de atención médica. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) está en la actualidad cometiendo estrategias universales para hacer frente a las infecciones de trasmisión sexual.

En particular, una de estas estrategias está encaminada a solucionar el problema de las hepatitis víricas, estas infecciones suponen un gran reto para la salud pública mundial, de igual o mayor importancia que otras infecciones más socialmente conocidas como es el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), la tuberculosis o la malaria. Esta infección vírica provoca una afección hepática crónica y progresiva con gran carga para las comunidades más empobrecidas,y es ahora cuando se está incidiendo en ella, gracias a este proyecto.

Con respecto a la estrategia del VIH, la comunidad internacional tiene el compromiso de poner fin a la epidemia para 2030.

El proyecto de mayor envergadura lo protagonizan en la transmisión de las ITS, pues no ha habido cambio en las estrategias de prevención en las últimas décadas. Actualmente ha quedado demostrado que, siendo los métodos barrera la mejor opción para evitar embarazos no deseados y las ITS, hay poca aceptación por parte de la población y su uso incorrecto no ha evitado lo que se esperaba la transmisión de estas enfermedades. Habría que encontrar nuevas tecnologías polivalentes que fueran 100% eficaces para prevenir las ITS, en particular que no dependiesen totalmente del usuario.

Un ejemplo de lo anterior es el inicio de la vacunación como prevención de la infección crónica (en particular por el virus del papiloma humano y hepatitis B), una ampliación de estos programas, con una vacunación universal podría mejorar sustancialmente el padecimiento de estas enfermedades.

Para conseguir erradicar o disminuir la incidencia de estas ITS y cumplir las metas que propone las diferentes estrategias de la OMS, además de perfeccionar la prevención, deberían optimizarse las técnicas diagnósticas, y conseguirse terapéuticas efectivas. De forma que en 2020, el 85% de la población mundial debería tener acceso a servicios e prevención frente al VIH (preservativos) y el 80% de haber recibido vacunación contra el Virus del Papiloma humano, formando parte de un programa de inmunización de cada país…

“El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico”.

Otra información de anticoncepción la puedes encontrar en la web avalada por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia.

www.anticonceptivoshoy.com

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Visit Us On Facebook